Por qué tengo a una señora que me ayuda con la limpieza

limpieza-hogar-quehacer-tareas-domesticas-facil-minimalismo-mexico-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-medio-ambiente

Empecé a vivir sola a los 24 años, cuando me salí de casa de mis papás y me mudé a una nueva ciudad. No es lo mismo ayudar a mamá y papá que valerse por uno mismo. A todos nos pasa, tarde o temprano tenemos que conocer a la vida en su cruda realidad... (música triste de violines).

Y pasé 5 años haciéndome cargo de la limpieza de mi hogar yo sola.

Digo, yo sola cuando estuve sola, que fueron 3 años. Después viví con una amiga-roomie por 2 años y con ella me repartía la tarea. Pero cuando me tocaba a mí, lo hacía yo sola. Y cuando no me tocaba a mí hacer las áreas comunes, por lo menos sí tenía que hacer mi habitación y baño.

Era una verdadera molestia porque mi trabajo siempre ha sido de horario completo: todo el día, todos los días. Así que al principio, el único momento que podía dedicarme a la casa era en mi día de descanso (más música triste de violines), una vez a la semana.

No lo estoy escribiendo como si fuera la más grande víctima de la historia, sé que muchísimas personas pasan por lo mismo. Tal vez la mayoría. Así que todos estarán de acuerdo conmigo con que es horrible no poder tener un día de descanso pleno. Y es increíble cómo queda la casa si uno se da el lujo de decidir no hacer la limpieza un día y esperar a la semana siguiente. ¿Cómo puede juntarse tanto polvo y suciedad en una semana???

No recuerdo exactamente cuánto tiempo me la pasé así, hasta que decidí que los domingos eran para disfrutarse y me propuse a hacer la limpieza los jueves después del trabajo. Ya cuando terminaba estaba exhausta y casi de madrugada, y es que tampoco soy muy veloz.

Un día una amiga me dijo: "¿por qué no contratas a alguien que te haga la limpieza? Te lo mereces, me parece absurdo que la tengas que hacer tú si trabajas tanto". Es una amiga de más edad que yo, por lo tanto de mayor experiencia en la vida.

Sinceramente, nunca había considerado esa opción. Y aún cuando me dio la idea la descarté. Mi pretexto fue que mejor me ahorraba ese dinero y lo seguía haciendo yo.

El tiempo pasó...

De repente un día, doña Mary que es la señora que hace la limpieza en mi trabajo, entró a mi oficina y me dijo: "Srita. Mar. Se me presentó un problema económico muy grande. Por favor, si conoces a alguien que necesite ayuda de limpieza en su casa, recomiéndame. Yo no necesito que alguien me preste dinero. Lo que necesito es poder ganármelo con trabajo".

Me conmovió ese día y me vuelve a conmover ahora que lo escribo. Qué lección de doña Mary, qué mujer. Qué inteligente y bien organizada en sus finanzas, porque para muchos lo más fácil es pedir prestado sin analizar que sus entradas de dinero no serán suficientes para pagar después (lo que se puede convertir en una peligrosa bola de nieve).

No necesito que me presten dinero, necesito ganármelo, necesito que me den trabajo. Necesitaba que alguien le diera trabajo adicional al que ya tenía, pues como mencioné antes, ella ya tenía trabajo. Era compañera mía. Entonces ese trabajo adicional lo haría en las tardes-noches, o bien los domingos.

La oportunidad se me presentó así y venía de una persona que lo requería. Por supuesto le dije que viniera a mi casa.

Dejó impecable mi departamento.

Eso fue hace un año y medio. Recién empezábamos a vivir juntos Mr. B y yo. Doña Mary lleva un año y medio ayudándonos con la limpieza de la casa, viene una vez a la quincena y ella solita administra su trabajo para que todo esté siempre limpio: a veces limpia a profundidad la cocina y al resto del departamento le da sólo mantenimiento, o a veces le toca al baño la limpieza profunda, o a veces en donde centra su energía es en las ventanas y espejos, etc.

En las semanas que no le toca venir a Doña Mary, ya nosotros sólo le damos una ordenadita y una barridita para que no se acumule el polvo. No necesitamos hacer mucho más porque ella deja todo bastante bien.

No sólo me ayuda a mí. Varios compañeros la llevan a su casa, sabemos que podemos dejarla sola y confiar en ella.

Just for the record, no necesitó mucho tiempo para superar el gran problema económico que tenía. Ahora sus trabajos adicionales le dan un extra con el que puede vivir holgadamente y ahorrar.

Una historia que me pareció buen tema para el blog porque es parte del concepto comodito mood: vivir en un santuario limpio y acogedor, pero también vivir simple. Y para vivir simple a veces se requiere de ayuda.

Es una decisión personal acceder a tener apoyo para la limpieza del hogar. Hay a quienes les gusta hacer las tareas domésticas por uno mismo, por diferentes motivos y todos válidos. Sin embargo a las personas que sí les gustaría tener a alguien externo que les haga el quehacer pero tienen dudas y no se han atrevido, o simplemente nunca lo habían pensado, yo les sugeriría se den la oportunidad. A su vez estarían apoyando económicamente a alguien que lo necesita.

Tal y como sucede con doña Mary: es una ayuda recíproca y el agradecimiento es mutuo.

limpieza-hogar-quehacer-tareas-domesticas-facil-mexico-minimalismo-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-medio-ambiente
Doña Mary posando para el blog.



Por qué prefiero comprar local

compras-locales-mexico-beneficios-economia-hecho-en-mexico-mercado-regateo-minimalismo-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-medio-ambiente

Ya comenté en días pasados que elijo comprar productos de calidad, durables y beneficiosos. Pues bien, las compras locales ayudan bastante a cumplir ese propósito por lo que ante cualquier necesidad investigo si algún vendedor local tiene lo que busco y esa es siempre mi primera opción.

Comprar a vendedores locales ayuda a fortalecer las economías de las comunidades. Y es que al comprar en grandes cadenas no sólo pagas por el producto en sí, sino también por otras cuestiones que provocan un aumento en el precio del producto final: los costos de transporte, el costo del empaque (cuyo única finalidad es convertirse en basura), la renta del establecimiento y los servicios que ocupa (luz, aire acondicionado, mantenimiento, etc.), publicidad, mermas... y después de un largo etcétera, viene la utilidad de dicho negocio porque la casa nunca pierde.

En cambio un pequeño comerciante que produce personalmente su mercancía, no requiere de toda esa infraestructura y muchas veces sus propios insumos también los adquiere de manera local. El resultado es que cada compra que realizamos localmente retribuye a la economía de la comunidad 3 veces más dinero que las compras realizadas en grandes cadenas.

Por otro lado, los vendedores locales realizan una venta personalizada tratando directamente con sus clientes. Están interesados en saber qué necesitamos realmente y se esforzarán por dárnoslo pues de ello depende su éxito, no solamente porque lograrán que les compremos otra vez sino también porque su publicidad es la boca en boca. Así que harán lo posible para que sus clientes estemos satisfechos.

Ése es un principio básico de mercadotecnia pero aceptemos que las grandes empresas aunque lo saben, lo aplican de dientes pa’ fuera. Y es que entendemos que no es posible recibir un trato personal por parte de Ricardo Martín Bringas (es sólo un ejemplo) quien seguramente es muy amable y se esforzaría al máximo para tenernos contentos a todos sus clientes. Pero no puede él solo porque las cadenas son tan grandes y requieren para su operación a tanta gente que las funciones son delegadas una y otra, y otra, y otra vez. Los salarios son bajísimos, la capacitación al empleado es deficiente, la busca de utilidad y reducción de costos es constante, los productos son estandarizados, la merma es elevada y la cantidad de personal desmotivado es alta. Así quién nos va a atender bien.

Los productos locales son de mejor calidad, más amigables con el medio ambiente, en algunas ocasiones te lo pueden llevar a domicilio, y te puedes poner de acuerdo con el vendedor para recibirlo en las condiciones que requieras. Hablando de este último punto, personalmente yo prefiero decirles que no me dejen empaques, envases desechables o bolsas de plástico; les doy mis propios contenedores reusables y/o bolsas de lona. Gano yo, gana el vendedor, gana el medio ambiente, gana la economía y al final vuelvo a ganar yo cuando me evito la flojera de sacar la bolsa de basura (tarea que a nadie le gusta y reto a que alguien me afirme lo contrario).

Hasta acá concluyo que las ventajas de las compras locales son enormes. Pero si sus objetivos son pagar precios justos y crecer la economía, pierde sentido con el regateo.

Nosotros mismos con esa horrible costumbre hemos provocado que los vendedores inflen sus precios sabiendo de antemano que tendrán que bajaros. Pero si en Liverpool venden una sala de $100 mil pesos, no preguntamos ¿gerente, cuánto es lo menos?; Si vamos a Walmart a comprar un jabón para manos no decimos ¿a cuánto me lo deja?; En Zara no le decimos a la vendedora que le damos $50 por una blusa que tiene etiqueta de $300. Entonces no entra en mi entendimiento por qué les regateamos al carpintero, a la señora que hace jabones artesanales o a la modista.

Respetémonos todos en nuestro trabajo, tiempo y conocimientos. Si un vendedor local nos ofrece su producto o servicio, paguemos justamente. Si no podemos pagarlo, aceptemos esa realidad, retirémonos con dignidad y busquemos algo que sí se acomode a nuestro presupuesto. Si nosotros somos quien ofrece, no aceptemos un pago injusto.

compras-locales-mexico-beneficios-economia-hecho-en-mexico-mercado-regateo-minimalismo-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-medio-ambiente
Un nuevo personaje en el blog: Don Rubén. Me cae muy bien.



Las redes sociales, ¿necesarias?

facebook-publicidad-redes-sociales-mexico-anuncios-facebook-renuncia-a-facebook-minimalismo-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-economia-medio-ambiente

En los Principios básicos menciono que valorar como necesarias o innecesarias las cosas, no es un tema aplicable únicamente a lo material. Pues bien, una de las cosas no-materiales que debí dejar de lado son las redes sociales.

Fue difícil apartarme de ellas ya que han sido parte importante de mí desde hace muchísimo tiempo.

Tengo 30 años y siempre me ha gustado el internet. Resultado = siempre he sido una chica de redes sociales. Antes no se les llamaba así, pero han estado presentes en gran parte de mi vida:

Cuando tenía unos 12-13 años me fascinaban los chats. Conocer gente nueva, hacer amigos, platicar con desconocidos durante horas, hablar de mi vida, lo que hacía, lo que me pasaba en el día a día... Estaba de moda el ICQ aunque yo nunca lo usé. De hecho me encantaba el chat de los burundis o también chateaba en las salas de juegos de yahoo cuando quería “practicar mi inglés” (según yo).

Después de eso llegó el messenger de hotmail, con la genial novedad de una página en la que podías compartir tu estado y fotografías. Podías personalizarla con colores al gusto y poner una foto de perfil. De ahí no pasó mucho cuando se puso de moda el hi5 que tenía la ventaja de poder personalizase absolutamente todo con código html. Me encantaba usar gifs con efecto de diamantina.

Al mismo tiempo del hi5 hubo un momento que también utilicé otra plataforma: el yahoo 360. Duró poco y cerraron pero lo menciono en esta reseña porque me gustó bastante. Estaba muy bonito el concepto que combinaba blog, poder compartir estados y fotografías, agregar amigos, escribir y recibir mensajes visibles en la página, y elegir como imagen de perfil ya fuera una fotografía o un avatar personalizable.

Luego el hi5 fue decayendo poco a poco hasta perder totalmente su chiste y en ese momento conocí facebook.

Facebook es la red social más exitosa a nivel mundial y ha durado demasiados años. Adictiva tanto como las otras que mencioné antes (cada una a su tiempo), pero ésta tuvo la ventaja de existir al mismo tiempo que los smartphones.

¿Por qué lo dejé?

Facebook trabaja para crearte la necesidad de estar conectado todo el tiempo, y además se renueva constantemente para nunca pasar de moda. También trabaja para que otras redes sociales no crezcan o compra aquellas que empiezan a tener una aceptación alarmante. De manera que es un monopolio mundial y el sistema ha sabido utilizarlo a su favor.

Tal vez en un inicio las intenciones del creador eran nobles (o tal vez no, no lo sé. Pero actualmente es el número 5 en la lista de las personas más ricas del planeta y eso no es casualidad), sin embargo conforme fue creciendo pasó de ser una diversión para convertirse en una herramienta de manipulación en la que la gente acepta voluntariamente a ser manejada al antojo de los titireteros. Pareciera conspiranoico pero es muy fácil notar cómo sucede, por ejemplo con las noticias: se  filtran noticias falsas o distractoras y se hacen virales. Por el contrario, noticias reales e importantes son desacreditadas con comentarios negativos y agresivos. Basta que unos cuantos perfiles empiecen a circular una idea para sembrarla en la mente de la gente y que entonces la gente misma responda con un comportamiento ya programado.

Ya ni hablar de la publicidad invasiva, en facebook todo es compra esto compra esto compra esto compra esto compraaaaa!

Para que facebook elija qué publicaciones mostrar en nuestro feed, ellos trabajan esto no sólo mediante el uso de nuestros datos de facebook, sino también basándose en nuestra actividad en línea en general. Por lo que es MUY probable que le atinen a poner un anuncio que nos llame la atención y, con un solo clic, compremos algo realmente innecesario y al mismo tiempo hagamos un poquito más millonario a Zuckerberg.

(No tengo nada en contra de los millonarios, pero creo en la ética y la moral. Facebook no lo es)

Por supuesto que durante mucho tiempo fui adicta al facebook, como millones de personas (qué vergüenza aceptarlo, y cuánto arrepentimiento). Al principio me divertía pasar horas ahí ya fuera jugando, publicando o visitando grupos. Pero en algún momento... no sé si siempre fue así y no me había dado cuenta, o quizás antes no era así y de repente todo cambió. Pero noté a la gente demasiado agresiva, negativa, humillante. Da igual el tema que se trate, cualquier persona que se atreva a emitir una opinión es víctima potencial de la desconsideración. Es inútil que alguien intente explicar su punto de vista, da lo mismo tenga o no razón, el resultado es el mismo.

Es impresionante cómo en los últimos años los sentimientos que más se muestran en facebook son el odio, la intolerancia, la falta de respeto, la burla, el negativismo, la agresión, la crítica destructiva... ante cualquier opinión del tipo que sea, siempre bajo bandera de la libertad de expresión.

Por otro lado, es un negocio multimillonario con empleados que trabajan gratis. Empleados, me refiero a todos los usuarios de esa red que somos bombardeados con publicidad sin parar, misma publicidad que compartimos para hacerla más grande aún. Cada like, cada compartido, cada comentario que hacemos, es divulgar gratuita y voluntariamente un anuncio que mayormente eso es, aunque no lo parezca.

Me parece abusivo y por eso decidí que de mí no iban a seguir abusando.

Más allá de todo lo anterior, estar con el celular en la mano todo el tiempo riéndose como idiota,  lo veo fríamente: es pura pérdida de tiempo.

Cuando analicé las cosas de mi vida para decidir con cuáles me quedaría y cuáles eliminaría, me di cuenta de cuánto tiempo perdí en facebook. ¡Cuánto tiempo perdí que pude ocupar en algo más productivo, divertido e interesante! Es deprimente darse cuenta de esa realidad porque el tiempo jamás puede recuperarse.

Así que simplemente dejé de usarlo.

Cabe aclarar algo muy, muy, muy importante: dejé de usarlo, mas no cerré mi cuenta. Esto por tres razones:

1) Siempre es necesario pensar en otras personas además de uno mismo, al tomar una decisión que podría afectar a alguien. En mi caso, toda mi familia vive lejos de mí y ellos siguen prefiriendo fb como uno de sus medios de contacto principales, por lo que muchas veces recibo mensajes privados de ellos a través de fb-messenger;

2) Mi lista de deseos la tengo publicada ahí como un álbum fotográfico, la actualizo y la mantengo. Pensé en pasarla a Pinterest, pero absolutamente nadie se enteraría de ella, por lo cual perdería todo sentido;

3) Mr. B y yo creamos hace tiempo un grupo secreto, en el que tenemos recetas de cocina de platillos que nos gustan o se nos antojaría probar. Constantemente lo consulto cuando voy a cocinar, es como mi libro de cocina.

Por esos tres puntos es que mi cuenta sigue activa, y sí, entro a facebook cuando requiero realizar alguna de esas tres acciones. Mi cuenta está configurada de tal manera que no me aparece ninguna publicación de nadie en mi feed, así evito distractores para que cuando abra la aplicación, sea única y exclusivamente para leer un mensaje de messenger, actualizar mi lista de deseos, o ver una receta.

¿Y? No sólo no lo he extrañado, sino que además me siento más libre, tranquila y positiva. Y es que es increíble el efecto negativo de facebook en la forma de ser de la gente y debe tomarse en cuenta.

(Suspiro de momento incómodo antes de proceder a decir lo que sigue):

Al decidir crear este blog tuve que crear una cuenta en facebook para darlo a conocer. Es una manera muy eficiente. Pues claro, lo acepto y de hecho lo acabo de decir: publicidad. A través de facebook le daré publicidad a mi blog. Cada que alguien comparta a través de facebook un post mío, o le dé like, o comente, o me siga, me estará dando publicidad gratis.

Oops. ¿Hablé de más? Después de todo lo que despotriqué hoy contra facebook, supongo que ni ganas le quedarán a nadie de compartir nada mío. Pero si lo piensan bien, a diferencia de los demás yo sí estoy siendo sincera. Y bueno, la intención de mi blog es todo lo contrario a crear negativismos. No sé si llegaré a tener pocos o muchos lectores, pero sean los que sean espero poder ayudarles de alguna manera.

Por otro lado, también por medio de ese usuario de fb podrán mandarme mensajes por inbox los cuales por supuesto leeré y contestaré con mucho gusto (una vez a la semana).

Claro, a todo comentario o mensaje que reciba por facebook le daré la importancia que tenga realmente. Palabras negativas que no merezcan mi atención serán ignoradas sin duda.

Pasado el momento incómodo y para finalizar: ya dije antes que nací en esta era de redes sociales y siempre han sido parte de mi vida. El que haya renunciado a facebook no quiere decir que me desconecté al 100% de las redes sociales, digamos que sólo al 99%. Y si bien ya no es con el face, investigué y encontré alternativas mucho mejores en las que no pierdo el tiempo, porque las uso poco y provechosamente. Hablaré de ellas en un futuro próximo.

Gracias por leerme.

facebook-publicidad-mexico-redes-sociales-anuncios-facebook-renuncia-a-facebook-minimalismo-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-economia-medio-ambiente
Yo decidí VIVIR y dejar el facebook. ¿Tú lo harías?



3. No caer en tentaciones

Principios elementales del mood comodito


minimalismo-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-economia--mexico-medio-ambiente

La parte difícil pasó en los principios/pasos 1 (Liberarse de lo inútil) y 2 (Lo útil que sea de calidad).

En el principio 3 sólo queda darle continuidad. Pero es muy muy importante, de lo contrario el esfuerzo anterior de nada sirve.

Aquí es cuestión de ser fiel a uno mismo, a nadie más. Si en un principio quise adoptar el comodito mood fue porque decidí hacer un cambio positivo en mi vida y tengo mis motivos personales para ello.

Conociéndome a mí misma y mis motivos, lo lógico es vivir de acuerdo a mis valores.

Mis motivos son varios: quiero ser libre, en la medida de lo posible, de las imposiciones del sistema que no me otorgan beneficio alguno; me gusta vivir en un hogar acogedor, limpio y ordenado; pretendo hacer todo lo que está en mis manos para contribuir con la ecología; deseo una economía estable y que mi dinero sea productivo; necesito tener tiempo libre; me parece absurdo complicarse la vida de manera voluntaria sólo porque todos los demás digan que tiene que ser así.

Así que cuando se me presenta la situación de tener que decidir entre sí o no aceptar algo en mi vida, sólo analizo qué tanto me conviene pensando en los motivos que elegí como míos al adoptar esta forma de vida.

Cualquier cosa que llega a mis manos que no encaje en esta filosofía, sólo la rechazo.

Pondré un ejemplo tonto de esos que me fascinan:

Veo unos zapatos con tacón de 9cm que están verdaderamente hermosos. Todas mis amigas insisten que debo comprarlas, así como las vendedoras, el escaparate de la tienda, la televisión con sus bellas modelos y además la publicidad de facebook. Yo misma creo que son los tacones más preciosos del planeta, pero entonces pienso en algunos de mis motivos para vivir comodita:
  • Me parece absurdo complicarse la vida de manera voluntaria sólo porque todos los demás digan que tiene que ser así. Y bueno todos dicen que están hermosos, todos dicen que me vería muy sexy, todos dicen que las mujeres con tacón se ven mejor... todos dicen. Pero yo digo que no voy a complicar mi caminar, no provocaré que mis pies se deformen, y no sufriré a cada paso por el dolor que sin duda me provocarán esos tacones.
Ya eso es suficiente para no comprarlos, pero seguiré el ejemplo con un análisis de la situación más profundo:
  • Me gusta vivir en un hogar acogedor, limpio y ordenado. Quedó claro en el primer punto que esos tacones no los usaré a diario. Es más, con suerte los usaré el día de año nuevo y nunca más. Así que estarán recluidos en el clóset ocupando espacio y humedeciéndose hasta que pasen de moda o se descompongan y, esas personas que hoy dicen que son hermosos, dirán que están horribles y que ya nadie los usa.
  • Deseo una economía estable y que mi dinero sea productivo. Basándome en el punto anterior, comprar esos tacones sería igual a tirar mi dinero a la basura.
  • Pretendo hacer todo lo que está en mis manos para contribuir con la ecología. Pero esos tacones están hechos de materiales nada amigables con el medio ambiente.
Y pues sería una tonta si después de todo eso los comprara. Mi decisión es no.

¡Listo! Tan fácil que es.

Se entiende que para cada persona las necesidades son diferentes. Conozco algunas mujeres que dicen que no pueden andar con zapato bajo porque pierden el equilibrio, o también puede ser que en su trabajo les exijan un tipo especial de calzado. Pero en el análisis que hice para mí, no necesito esos tacones y punto.

He de decir que a estas alturas, ya no es difícil para mí evitar las tentaciones. Personalmente lo considero algo tan natural, será que he vuelto un hábito el vivir comodita y todo lo que es ajeno a ello simplemente no tiene cabida en mi ser.

Otro punto de este principio 3 es la investigación: ante cualquier situación, investigar qué es lo mejor para uno mismo y el entorno.

Siguiendo con el ejemplo de los zapatos, supongamos que no decidí comprar esos tacones exactamente pero sí necesito unos formalones por alguna razón. Pues bien, buscaré unos que sí vayan de acuerdo a mí. Primero buscaré si alguna persona de mi localidad fabrica zapatos. En caso de no haber nadie pues acudiré a una zapatería. Y ya si de plano nada, quizás pueda comprarlos por internet. Eso sí, con cada opción analizaré varios aspectos que tengan que ver con lo que estoy buscando: material, calidad, estilo, funcionalidad, durabilidad, etc.

Rechazo a lo innecesario, investigación y ser fiel a uno mismo. Me parece que este principio 3 es bastante lógico.

mujeres-coleccion-zapatos-minimalismo-zero-waste-mexico-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-economia-medio-ambiente
No caer en tentaciones: Los seres humanos tendemos a coleccionar cosas innecesarias.



2. Lo útil que sea de calidad

Principios elementales del mood comodito


zero-waste-minimalismo-ecologia-reciclaje-sostenibilidad--mexico-consumismo-economia-medio-ambiente

En el paso 1 separé lo útil de lo inútil. A lo inútil le di su beso de despedida y lo útil lo dejé en stand by para ser re-analizado.

El aspecto que analizo de las cosas útiles es su calidad que, para efectos del mood comodito, es sinónimo de 1) durable y 2) beneficioso (o no-perjudicial) tanto para uno mismo como para nuestro entorno.

El mood comodito se refiere a todos los aspectos, no sólo a los objetos. Pero en cuanto a lo material, he notado que "las cosas ya no son como antes" (lo dije con voz melancólica aunque he de reconocer que a mi generación tampoco le tocó la verdadera calidad).

Actualmente es verdad que la durabilidad de las cosas ya no es la misma de antes, y esto tiene una explicación meramente económica: todo está siendo diseñado para romperse en poco tiempo y que así estemos obligados a comprar otra vez. Es un círculo en el que estamos atrapados para beneficio de unos pocos, una práctica que reduce de forma deliberada la vida de los productos para incrementar su consumo.

Esta era del consumismo es la era del plástico. Un material de bajísima calidad, rompible y por lo tanto desechable. Ni hablar de lo tóxico y contaminante. No es reciclable indefinidamente ni al 100% y al final se convierte en pura basura inutilizable y perjudicial para el medio ambiente. Es barato y por eso su uso es desmesurado, lo podemos encontrar en prácticamente todo.

Así que en el principio/paso 1 hablé del maquiavélico sistema que nos ha creado necesidades falsas sobre cosas que "debemos" tener. También en el paso 1 logré conocer y hacer lo posible por salir de esa terrible realidad al analizar mis cosas y darle importancia sólo a lo importante. Ahora en el principio/paso 2 vi que el mismo sistema nos obliga a consumir compulsivamente lo mismo, una y otra vez en una espiral sin fin. La solución del mood comodito es buscar alternativas durables y también beneficiosas para nuestro entorno.

Para los artículos no agotables, en investigación he descubierto las propiedades de algunos materiales que se han vuelto mis favoritos:
  • El acero inoxidable.- Su precio es más elevado que otros pero es una inversión, ya que puede durar años o toda la vida. No contamina, además se puede reciclar indefinidamente y al 100%.
  • El vidrio.- También puede durar años si es manejado adecuadamente. No contamina y se puede reciclar indefinidamente y al 100%.
  • Otros materiales naturales.- (Dependiendo del caso) me gusta el bambú, la tela de algodón, el barro o, a veces, algunos metales como aluminio y hierro. Dependiendo del caso busco materiales biodegradables pero, en general, materiales que no sean contaminantes.
La investigación profunda ante cualquier duda es fundamental. En mi blog menciono lo que yo he elegido en un proceso de búsqueda sin fin del aprendizaje.

Puedo resumir en un diagrama de flujo el análisis que realicé (y que realizo actualmente antes de adquirir cualquier cosa) para las cosas útiles del principio/paso #2 (artículos no agotables):

medio-ambiente-zero-waste-minimalismo-ecologia--mexico-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-economia
Diagrama de flujo para artículos no agotables.

Este diagrama de flujo indica reemplazar algunas cosas útiles que no estén hechas con calidad. Bueno fuera tener todo el dinero para poder hacerlo de un jalón, pero en mi caso debo irme poco a poco.

Para las cosas útiles que se vayan a reemplazar, se pueden aplicar los mismos métodos que en el principio #1: regalar, vender o llevar a un centro para reciclar.

Ahora, hablando de los artículos agotables (los que se acaban por su uso, por ejemplo los básicos de higiene o comida), su calidad la determino también con base en durabilidad y beneficios. Analizo el producto en sí, y su empaque.

ecologia-reciclaje--mexico-medio-ambiente-zero-waste-minimalismo-sostenibilidad-consumismo-economia
Diagrama de flujo para artículos agotables.

Como lo menciono en el diagrama de flujo, he notado que muchos de esos productos se pueden hacer en casa. Es fácil conseguir los insumos a mayoreo, sin empaque o en empaque amigable con el medio ambiente.

Normalmente los ingredientes de los productos hechos en casa se pueden usar para varios propósitos. Representa un ahorro económico, tengo la libertad de hacerlos al gusto, y evito consumir innecesariamente un empaque cuyo único propósito es convertirse en basura.

Los productos hechos en casa son durables tanto como uno lo desee (ya que se preparará la cantidad adecuada) y se pueden almacenar en recipientes fabricados con calidad.

Un punto muy importante para destacar: cuando he dicho analicé TODO de manera PROFUNDA, verdaderamente hablo de todo, hasta de las cosas más insignificantes. Incluso una simple botella de plástico o un cepillo de dientes fueron analizados y reemplazados por otras cosas con la misma función, pero de calidad.

He descubierto que la gran, gran mayoría de las cosas tienen una alternativa de calidad. Aún no es fácil conseguir todos los productos así, sobre todo en México donde la cultura del consumismo es tan fuerte y la del cuidado al medio ambiente es tan pobre. Ni hablar de mi pequeña ciudad donde es prácticamente imposible encontrar algo con las características que me gustan. No obstante, nada me ha impedido obtener exactamente lo que está en mi mente. Es sorprendente todo lo que puedes encontrar cuando te lo propones de verdad (las tiendas on-line han sido mis grandes aliadas).

En el blog iré hablando más profundamente de algunas de esas adquisiciones.

Conocer el principio/paso 3.



1. Liberarse de lo inútil

Principios elementales del mood comodito


minimalismo-mexico-zero-waste-ecologia-reciclaje-sostenibilidad-consumismo-economia-medio-ambiente

Leer el 2) Lo útil que sea de calidad y el 3) No caer en tentaciones

Todo lo que no lo es necesario tener en mi vida, simplemente llena un sitio que podría ser ocupado por algo útil. O bien podría ser un espacio libre lo cual también es preferible.

El principio/paso 1 fue particularmente complicado porque tuve que analizar cada cosa que tenía y decidir si seguiría siendo parte de mi vida o no. El sistema nos ha hecho creer que necesitamos muchas cosas que en realidad no nos aportan nada de valor.

Aprender a diferenciar lo vano de lo importante puede llegar a ser incluso doloroso al principio, y es un proceso individual. Para decidir objetivamente puse demasiada atención sobretodo a lo que alguna vez había considerado útil y pensé dos-tres veces antes de valorarlo definitivamente así: ¿Realmente necesito mi colección de revistas viejas? ¿Realmente necesito esas revistas? ¿En serio no puedo vivir sin esas revistas?

El anterior es un ejemplo estúpido, tal y como fueron un sinfín de cosas que encontré durante mi análisis de la liberación de lo inútil. Y así como con las revistas, en el proceso analicé muchas otras cosas que había acumulado durante años y que no eran indispensables para vivir.

También se me dio el caso de tener varias cosas innecesarias que no había adquirido yo directamente, sino habían sido regalos de personas importantes para mí y el sentimentalismo me había obligado a retenerlas. Al final me liberé de esas cosas convenciéndome de que las personas que me las regalaron me aman y quisieron darme obsequios con la mejor de sus intenciones. Pero si lo mejor para mí era ya no tener esos objetos, estarían de acuerdo con mi decisión (tomando en cuenta que me aman y por lo tanto desean mi bienestar).

(Actualización del 7-dic-16: para evitar esta situación en el futuro, hablé con mis familiares y amigos más cercanos y les platiqué de la forma de vida que decidí tener).

Esa es la esencia del primer paso: analizar y decidir, todo, para hacer una limpieza general.

(Cuando digo limpieza “general”, a eso me refiero: integral, profunda, total. En todos los aspectos. En el blog estaré escribiendo algunos casos aplicados a mi vida).

Liberar espacio es siempre reparador. No es casualidad, al hacerlo se deja circular la energía.

No soy una hippi experta en el tema de "energías", pero definitivamente es algo que se siente. Lo explicaré con un ejemplo práctico:

A mí me sucede algo muy curioso cuando limpio mi clóset.

Desde que entré a la adolescencia y por mucho tiempo después, una costumbre mía era hacer limpieza profunda del clóset, una vez al año.

Siempre me llenaba de una sensación agradable cuando me deshacía de las cosas viejas. Sacaba toda la ropa que ya no usaba, reacomodaba lo que decidía quedarme, lo demás lo regalaba a alguien que pudiera necesitarlo. Cuando terminaba, mi clóset estaba tan ordenado que era fácil buscar y encontrar. Por otro lado, ya había lugar para cosas nuevas.

Cualquiera podría decir que no se notaba la diferencia en la habitación al cerrar el clóset. Era sólo éste, por dentro, lo que había limpiado. Pero por algún motivo siempre sentí reconfortante toda la habitación, incluso la casa entera, después de hacer limpieza sólo del clóset.

Las cosas estancadas son como si se tuviera un vaso lleno de agua ahí nada más. Sin beber el agua, sin mover el vaso, sin lavarlo. Nada más ahí.

Es probable que el agua se contamine de polvo, se ensucie y hasta le caiga un insecto. Puede ser que sin querer el viento lo tire y se caiga el agua sobre cosas que no deberían mojarse.

No estaría disponible para ser usado por alguien sediento. No podría llenarse con agua limpia si el vaso ya tuviera agua estancada en él: se derramaría si se agregara más agua. Nadie agregaría agua a un vaso lleno, sé que suena estúpido pero es una metáfora. Lo que quiero decir es que es necesario vaciarlo para volver a llenarlo. Vaciarlo, lavarlo, llenarlo de agua buena, beberlo para volver a vaciarlo y continuar el ciclo.

Así es con todo. Tanto con cosas materiales como de otro tipo. Hay veces que uno se pregunta ¿por qué no puedo tener eso que quiero? ¡Me gustaría tener tal cosa en mi vida pero por alguna razón no llega a pesar de todos mis esfuerzos! Y es que quizás necesitemos liberar espacio para dar cabida a cosas nuevas. Así actúa la energía del el universo.

(Sí, estar comodita es bastante filosófico)

Así que en este primer paso debí hacer una revisión de todo, todo lo que tenía. Analizarlo con detenimiento para determinar si era algo que necesitaba verdaderamente, y separé lo que sí de lo que no.

En cuanto a lo útil, esto fue re-analizado en el principio/paso 2.

Con lo inútil no hubo más: me deshice de ello. Las cosas materiales se pueden liberar ya sea regalándolas o vendiéndolas, cualquiera de las dos opciones es maravillosa. Con lo primero se ayuda a alguien; Con lo segundo se genera un dinero con el que no se contaba.

Será difícil para alguien que nunca lo ha hecho, es impresionante el apego del ser humano a las cosas. Pero la realidad es que lo que no se ha usado en mucho tiempo, no se usará nunca. Ni caso tenerlo ahí.

Lo descompuesto se puede mandar a reparar o en todo caso regalar/vender las partes por separado.

Hay cosas que de plano no pueden ser usadas por nadie más. Lo mejor es identificar de qué material están hechos estos objetos y si es posible enviarlos a reciclar.

No tirar a la basura materiales tóxicos, por ejemplo pilas usadas. Hay centros a donde se pueden llevar para ser tratadas adecuadamente.

Por último, tirar a la basura lo que no haya sido clasificado en alguno de los puntos anteriores. Que de hecho serán muy pocas cosas, la mayor parte se habrá podido regalar, vender o llevar a un centro para reciclar.

La liberación de lo inútil puede durar varios días una vez se empieza, pero es un trabajo que se realiza sólo una vez de manera profunda. Si en los principios/pasos 2 y 3 no hay falla, es difícil que haya cosas inútiles posteriormente. Sé que mis necesidades pueden cambiar con el paso del tiempo, así que no descarto tener que aplicar nuevamente el paso 1 más adelante. Pero no tendrá que ser tan ampliamente, ni tampoco en un futuro cercano.

Leer el 2) Lo útil que sea de calidad y el 3) No caer en tentaciones

ecologia-reciclaje-minimalismo-zero-waste--mexico-sostenibilidad-consumismo-medio-ambiente-economia
Liberarse de lo inútil. Una buena opción fue vender las cosas que no necesito.



Hola?

Tengo tantas cosas sobre qué escribir y no sé por dónde empezar...

Soy Mar. En constante búsqueda y aprendizaje, y en general me declaro ignorante.

Vivo con mi novio y juntos llevamos un año viviendo "comoditos". Este un término que inventé para referirme a una forma de vida en la que tenemos sólo lo esencial, siendo ésto de calidad y duradero, tomando en cuenta lo menos posible las reglas absurdas impuestas por la sociedad, el sistema, la moda, las etiquetas o las marcas.

En mi blog iré escribiendo acerca de mis descubrimientos para lograr esta vida libre, simple, rentable, práctica, saludable, ecológica y racional.